¿Te gusta hacer pizza en casa pero nunca te queda como la de los restaurantes? Con esta piedra para pizza de 33 cm lo vas a conseguir. Está hecha de piedra natural, blanca y con asas, así que la manejas sin quemarte. La pones en el horno, la calientas bien y, cuando eches la masa, se cocinará uniforme y con esa base crujiente que tanto mola. Vale también para pan, empanadas o incluso para hornear galletas. Es fácil de limpiar y, si la cuidas, te dura años. Ideal para los que les gusta cocinar y quieren darle un toque profesional a sus platos. Vamos, que es un básico en la cocina si eres fan de la pizza casera. ¡Pruébala y verás qué diferencia!